dimecres, 6 d’abril de 2011

Harry Potter y la orden del fénix



Angustiado por las pesadillas y por su aislamiento, Harry sólo puede pensar en el peligro que representa Lord Voldemort que ahora tiene todos sus poderes de vuelta. Pero sospechosamente nada parece ocurrir hasta que unos dementores lo atacan a él y a su primo Dudley en Little Whinging y debe defenderse usando el encantamiento Patronus, razón por la cual es llevado ante un tribunal disciplinario.
Harry es escoltado a Londres por la Orden del Fénix, una organización liderada por Dumbledore que se encarga de combatir a los mortífagos en secreto. El muchacho pasa a vivir en el número 12 de Grimmauld Place, una casa que funciona como centro de operaciones de la Orden y que es propiedad de su padrino Sirius Black. En en la residencia se reencuentra con sus amigos Hermione Granger y Ron Weasley al igual que con el resto de la familia de este último. Días después tiene lugar la audiencia disciplinaria en el Ministerio de Magia pero el juicio resulta ser sólo una maniobra política del Ministro, quien se opone a las denuncias que Albus Dumbledore ha realizado sobre el reciente regreso del Señor Tenebroso. Dumbledore actúa como abogado defensor y consigue la absolución del muchacho pero se marcha sin siquiera hablar con él.
Para asegurarse de que Hogwarts no se vuelva un peligro para su administración, Cornelius Fudge designa una nueva profesora de Defensa contra las artes oscuras, Dolores Umbridge, quien desata una tiranía en el colegio, impidiendo que los alumnos reciban educación práctica en la materia